14 Septiembre 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.
Más de 500 personas participaron del Congreso de SIEMA de la Unión Colombiana del Norte, realizado del 4 al 6 de septiembre en el Campamento La Floresta. Bajo el lema “Restauradas”, el encuentro fortaleció la vida espiritual, la comunión y el compromiso de las esposas de pastores y líderes con la misión de Dios.
Del 4 al 6 de septiembre, el Campamento La Floresta, cerca de Santa Marta, recibió a participantes del Congreso de SIEMA de la Unión Colombiana del Norte (UCN), en un encuentro diseñado para fortalecer la vida espiritual y reafirmar el papel de la mujer esposa de pastor en el servicio cristiano.
El congreso reunió a 523 asistentes, entre ellos 287 esposas de pastores, quienes llegaron desde diferentes regiones del territorio de la UCN para compartir tres días de adoración, capacitación, oración y comunión.
Las participantes disfrutaron de espacios de comunión y adoración durante los tres días del Congreso de SIEMA, bajo el lema “Restauradas”. Foto: Comunicaciones UCN.
Bajo el lema “Restauradas”, las participantes fueron invitadas a detenerse en medio de sus responsabilidades cotidianas para permitir que Dios renovara sus fuerzas y reafirmara en ellas el llamado al servicio.
El programa contempló momentos de alabanza, oración, meditación, presentación de los capítulos de SIEMA de los diferentes campos, seminarios y espacios de reflexión. También se abordaron temas relacionados con la salud integral de la mujer y el fortalecimiento de su vida espiritual.
Entre las actividades se destacó la participación de Leticia de los Santos, directora de SIEMA de la División Interamericana, quien fue invitada especial al encuentro.
Una experiencia que reafirmó el llamado
Para Yadis Quintero Roa, de la Asociación del Noreste Colombiano, quien sirve en el distrito Getsemaní de Villa del Rosario, cerca de Cúcuta, uno de los mayores aprendizajes fue recordar que Dios debe ocupar el centro de cada aspecto del ministerio.
“Lo que más me impactó de este congreso de SIEMA es reconfirmar que Dios está al frente de todo lo que hacemos, que Él puede lo imposible y puede estar presente en nuestro ministerio. Puede ser todo lo que nosotros necesitamos; no necesitamos ir a ningún otro lado. Allí, a sus pies, está todo lo que una familia pastoral puede necesitar en este caminar a la eternidad”.
Las participantes tuvieron espacios de reflexión y oración enfocados en la familia, las necesidades personales y la confianza en Dios. Foto: Comunicaciones UCN.
Su testimonio refleja el propósito espiritual que marcó el encuentro: recordar que quienes acompañan el ministerio pastoral también necesitan espacios para fortalecer su relación personal con Dios y encontrar en Él nuevas fuerzas para continuar sirviendo.
“Somos sus hijas amadas”
Desde Quibdó, Jocelyn Vidal, del Distrito Central, participó del congreso y describió la experiencia como un tiempo de renovación espiritual.
Participantes del Congreso de SIEMA compartieron un momento de alabanza durante el encuentro realizado en el Campamento La Floresta, Santa Marta. Foto: Comunicaciones UCN.
“Me siento muy complacida, renovada a través de esta experiencia de estos tres días aquí en este congreso. Siento que el Señor nos ha hablado poderosamente para ratificarnos el llamado que junto a nuestros esposos decidimos asumir y, sobre todo, para recordarnos que somos sus hijas amadas y que tenemos un lugar en el servicio de la obra de Dios”.
Las palabras de las participantes evidencian uno de los énfasis del encuentro: reconocer a cada mujer no solamente por su rol dentro de la familia pastoral o de la iglesia, sino como una hija de Dios con un lugar y un propósito dentro de la misión.
Un congreso para agradecer
Más allá de la capacitación y los espacios de renovación espiritual, el congreso tuvo un propósito especial: agradecer a las esposas de los pastores por su entrega y servicio a la obra de Dios.
La Hna. Isabel Cristina Aguilar, directora de SIEMA de la UCN, explicó que el encuentro fue una manera de reconocer la labor que estas mujeres realizan junto a sus esposos y en las diferentes congregaciones.
“El principal propósito de nuestro congreso de SIEMA era poder agradecer, agradecer de manera muy especial a nuestro cuerpo ministerial, especialmente a las esposas de los pastores, que la mayoría de ellas no son nuestras empleadas, pero trabajan para Dios de manera muy entregada al ministerio”.
Representantes de los diferentes campos locales participaron en el congreso, compartiendo la experiencia y el trabajo que desarrollan en sus respectivos campos. Foto: Comunicaciones UCN.
La Hna. Isabel resaltó que, aunque muchas de estas mujeres no tienen una vinculación laboral con la Iglesia, desarrollan un ministerio de servicio constante en sus comunidades.
“Lo único que podemos como iglesia, como institución, es agradecerles por esa labor preciosa que realizan cada sábado en las diferentes iglesias de sus distritos. Muchas gracias, queridas compañeras, por el gran ministerio que realizan”.
Este reconocimiento también se proyecta hacia un compromiso de acompañamiento permanente por parte de la UCN. Según Aguilar, la Unión ha establecido como prioridad mantener una conexión cercana con las esposas de los pastores, reconociendo que cumplen un papel estratégico en el desarrollo de la misión.
Acompañamiento a las familias pastorales
Como parte de este compromiso, la UCN contempla capacitación permanente, educación virtual, acompañamiento en reuniones ministeriales, visitación a los hogares de las familias pastorales y atención especial para los hijos de los pastores y sus esposas.
“En la Unión Colombiana del Norte hemos programado mantener una conexión muy íntima con las esposas de los pastores, porque son un eje estratégico para el desarrollo de la misión, para el cumplimiento del apoyo a nuestros esposos”, señaló Isabel.
La directora de SIEMA también destacó la disposición de la Unión para acompañar a las familias pastorales ante diferentes necesidades.
“Tenemos una línea abierta aquí desde la Unión Colombiana del Norte para que cualquier necesidad que cualquier esposa de pastor o pastor inclusive tenga desde su campo pueda contar con nosotros y pueda simplemente pedir la ayuda que aquí estaremos dispuestos para ayudarles en todo cuanto necesiten”.
La Hna. Isabel Cristina Aguilar, directora de SIEMA de la UCN, y la Sra. Leticia De los Santos, directora de SIEMA de la División Interamericana, participan juntas de un momento de oración durante el Congreso SIEMA UCN, en Santa Marta. Foto: Comunicaciones UCN.
De esta manera, el Congreso de SIEMA se convirtió no solamente en un espacio de encuentro, sino también en una expresión concreta del compromiso de la Iglesia con el cuidado, fortalecimiento y acompañamiento de las familias pastorales.
Fortalecimiento espiritual y ministerial
El programa incluyó además seminarios relacionados con diferentes dimensiones de la vida de la mujer. También se desarrollaron actividades de integración y el concurso final del libro Calma, en el que participaron representantes de los tres primeros lugares de cada campo.
La organización estuvo a cargo de Isabel Cristina Aguilar, directora de SIEMA de la UCN, con el apoyo de las administraciones de la Unión y los campos locales. Al finalizar el encuentro, las participantes regresaron a sus lugares de origen con el desafío de llevar consigo lo recibido durante estos días y continuar sirviendo desde una relación más profunda con Cristo.
El lema “Restauradas” dejó así un mensaje que trasciende el evento: antes de ser llamadas a restaurar, acompañar y servir a otros, las mujeres también necesitan acercarse a Jesús y permitir que Él restaure sus propias vidas.



























